
Creo que la conclusión más importante de este proceso electoral es que
existe una brecha cada vez más amplia entre el comportamiento político
del elector de las grandes ciudades versus el elector rural o el de
ciudades menores.
Pese a que el chavismo pretende explicar su pugna política en términos
de lucha de clases y pobres contra ricos, es cada vez más claro que la
dicotomía real está estre habitantes urbanos y habitantes rurales.
Esta brecha hace que las encuestas que focalizan su muestreo en
grandes ciudades se equivoquen con frecuencia. Esto tambien puede
inducir a errar a los exit polls, que por conveniencia logística
suelen aplicarse en los sectores más densamente poblados. Si existe
una diferencia importante en esta variable rural-urbana en cuanto a la
conducta política, es claro que un estudio sobre cinco ciudades
principales o en las diez o doce ciudades principales tendrá problemas
a la hora de generalizar resultados. Fueron precisamente
encuestadoras que tienen patrones de cobertura
muestral rural-urbanos quienes más se acercaron
a los resultados del referendum constitucional.
Chávez viene perdiendo a las ciudades y concentrando sus fuerzas en
las áreas menos urbanas del país. Por eso se ve obligado a trasladar
cada vez más gente cuando desea celebrar manifestaciones
multitudinarias. Es lógico por otra parte que el chavismo pierda a las
ciudades, porque los procesos de afectos y desafectos políticos suelen ser bidireccionales y Chavez no
quiere a la ciudad: el verbo presidencial permanentemente privilegia
lo rural sobre lo urbano, y en sus discursos suele evocar una suerte
de nostalgia por el campo al tiempo que desvaloriza lo urbano y
desprecia la ciudadanía. Sus valores son los del guerrero rural y no
los del ciudadano.
Perder a las ciudades para
el chavismo no es un hecho menor. Es muy grave. No hay política sin
ciudad. No hay ciudades sin política. La ciudad es la esencia de la
política. Negarse a reconocer esta realidad por parte del nuevo
partido chavista PSUV es apuntar a la extinción y a su rápida
conversión en dinosaurios de la política. No lo tiene fácil el
chavismo a partir de ahora, no sólo este resultado urbano-rural les
obliga a una reconceptualización profunda, sino que se inicia con la
derrota una búsqueda de culpables que puede devenir en una hiriente
sangría...
A todo el mundo le sorprendió mucho el rapido reconocimiento de la
derrota por parte del presidente. Más aún luego de un oscuro
incidente, aún no aclarado, según el cual sobre las 6 de la tarde fue
emitido un cable de Reuter, dirigido a medios internacionales, con
información que habría salido del palacio de gobierno, según la cual,
y de acuerdo a tres supuestas encuestas de salida (exit polls) el SI
que apoyaba el presidente sería ganador con 6-8 puntos de diferencia.
Por este cable El País de España daba ganadora a la opción
presidencial a las 8 pm hora de Caracas en su página web. Tres horas
más tarde afirmaban lo contrario. El episodio sugiere que podría haber
intenciones de hacer un fraude burdo por parte de algunos actores del chavismo
Se dice que un elemento importante que ayudó a reconocer la derrota es que se estaban esperando las actas de los fuertes en donde votaban los
militares acuartelados para ver cual era la tendencia en el mundo
militar (desde la constitucion del 99 los militares
votan). Estos resultados habrian dado una correlacion de fuerzas
bastante favorable al NO, lo cual unido a la postura del General
Baduel presionando al reconocimiento habría influido en éste.
Finalmente, pero a mi juicio lo más importante, es que al final Chavez es mucho mejor político que militar, y en
las horas cruciales toma decisiones mirando al futuro y no a la
coyuntura. Su discurso de aceptación de la derrota fue impecable.
Otro ganador relevante de todo este proceso es la Institución Electoral, entidad que merecía muy poca confianza por buena parte de la oposición a Chávez y que, con la victoria del NO podría recomponer su imagen, y convencer a buena parte de los abstencionistas (44% del país para este proceso) que desconfían del árbitro en acudir a las urnas en un próximo evento. |